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Efectos de la enfermedad ósea del mieloma

 

La enfermedad ósea del mieloma puede provocar los siguientes síntomas y signos en el paciente:


Osteopenia


La osteopenia es una pérdida generalizada de hueso mineralizado, difícil de diferenciar de la osteoporosis, dada la habitual edad avanzada de estos pacientes. Es un signo precoz y puede provocar pequeñas fracturas por compre­sión de la columna y fracturas de las costillas, causando dolor y malestar.


Aplastamiento vertebral y cifosis


Las vértebras pueden presentar "agujeros" (lesiones líticas) que pueden causar aplastamiento de una forma más llamativa que las fracturas vertebrales por estrés causadas por la osteopenia (más pequeñas). En ocasiones, el aplastamiento puede modificar la forma de la columna (cifosis) y producir una pérdida de altura.

 

Lesiones líticas


Además de la osteopenia, el mieloma también puede provocar lesiones líticas, que normalmente se producen en el cráneo, la columna, la pelvis, las costillas y en los huesos largos de los brazos y las piernas. Se presentan en forma de "agujeros" en las radiografías.


Fracturas patológicas


Las fracturas pueden ocurrir de forma espontánea o por un golpe leve en las costillas, la pelvis, el esternón y en los huesos largos de los brazos y las piernas.


Compresión de la médula espinal


Se trata de una complicación que ocurre en ocasiones debido a que la infiltra­ción de las células mielomatosas en la columna presiona la médula espinal. Puede ocurrir de repente o lentamente con el tiempo. Si la compresión es leve, los síntomas pueden incluir dolor leve en la espalda, debilidad, hormigueo y cambios en la sensibilidad, afectando a menudo a brazos y piernas. Si es más importante, suele haber dolor, debilidad significativa y trastornos en la eliminación de orina y las deposiciones. La compresión de la médula espinal es un problema grave y que precisa, si es importante, tratamiento con radioterapia urgente, ya que si no se trata puede degenerar en una parálisis.


Hipercalcemia


Cuando un hueso se desgasta se libera calcio al torrente sanguíneo, superando la capacidad del cuerpo para mantener niveles normales. Un alto nivel de calcio en sangre se conoce como hipercalcemia. Puede causar síntomas de cansancio, pérdida de apetito, náuseas, vómitos, estreñimiento, aumento de sed, desorientación, somnolencia y debilidad general. La hipercalcemia puede existir en el momento del diagnóstico, siendo menos común una vez empezado el tratamiento y cuando los pacientes reciben bisfosfonatos de una forma regular.


Dolor


El dolor óseo es el síntoma más frecuente y suele aparecer en la zona media e inferior de la espalda, en caderas, en las costillas o donde se hayan produci­do lesiones óseas debidas al mieloma (lesiones líticas). La intensidad del dolor experimentado varía dependiendo de la persona. Normalmente empeora con el movimiento y mejora con el descanso. El dolor puede empeorar lentamente con el tiempo o hacerlo de pronto y severamente, lo que puede ser una señal de un hueso fracturado.